Kia Sportage 2022: probamos el híbrido enchufable… y el Diesel

El Kia Sportage 2022 es la quinta generación del SUV coreano. Su estética cambia considerablemente comparada con la de su predecesor, respecto al que gana en tamaño, mientras que su gama mecánica ofrece opciones de combustión y con todo tipo de hibridación. Su precio inicial es de 23.500 euros con descuentos.

El Kia Sportage 2022 es la quinta versión de un modelo que debutó originalmente en 1993. Sustituye al coche que se presentó en 2015, del que se diferencia considerablemente tal y como sucedió entre las generaciones tercera y cuarta. Sus líneas recuerdan claramente al eléctrico Kia EV6, lo cual invita a pensar que el diseño de éste servirá de inspiración para los nuevos lanzamientos de la marca.

 

Se enfrenta a modelos como el Hyundai Tucson, el Nissan Qashqai o el Ford Kuga.

 

El Sportage 2022 se edifica sobre la nueva plataforma N3 del Grupo Hyundai, lo que ha posibilitado el aumento de sus cotas, algo vital de cara a incoporar las baterías de las versiones híbrida e híbrida enchufable.

 

KIA SPORTAGE 2022: EXTERIOR

El Kia Sportage europeo –en otros mercados se vende otra versión más grande– mide 4,52 metros de largo, lo que significa que crece tres centímetros respecto a la generación anterior. Su anchura es de 1,87 metros y su altura de 1,65. La distancia entre ejes es de 2,68 metros, 1 centímetro más que antes.

Estéticamente las líneas del nuevo Sportage 2022 evocan al eléctrico Kia EV6, que se ha erigido en el buque insignia eléctrico de la marca y la avanzadilla de su futuro lenguaje de diseño. Es algo especialmente visible en el frontal, donde la parrilla crece en tamaño para formar un todo con las ópticas, que mantienen su forma angular pero ganan significativamente en altura para adecuarse al tamaño de la calandra. La firma lumínica es muy reconocible, mientras que el nuevo logotipo de Kia aparece en considerables dimensiones en el borde del capó.

El Sportage puede incluir faros full led, mientras que sus luces antiniebla son de led.

Del lateral del nuevo Sportage destaca la línea cromada que acompaña la parte baja de las ventanillas y se corta abruptamente al llegar el pilar C. Ahí está situada en una posición bastante más elevada, y hace de corte entre el color del techo y el de la carrocería en las unidades bitono. Éstas son exclusivas del acabado GT-Line.

La zaga también experimenta una profunda renovación, especialmente visible en los faros traseros y en los contornos del paragolpes y el área del difusor. De nuevo, el logotipo de Kia recientemente renovado tiene un gran protagonismo, en esta ocasión situado en el centro del portón del maletero.

Las llantas que se pueden equipar van desde 17 hasta 19 pulgadas.

Las versiones GT-Line muestran un aspecto algo diferenciado en el que ganan protagonismo los detalles en negro respecto a los cromados, así como una parrilla Tiger Nose en el color de la carrocería.

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KIA SPORTAGE 2022: INTERIOR

El Kia Sportage 2022 ofrece más espacio en su interior que su predecesor. Es algo que, en la práctica, se hace más notable en la parte trasera que en la delantera. De nuevo tiene capacidad para cinco pasajeros.

El entramado digital del habitáculo crece considerablemente. Tal y como sucede en el EV6, el cuadro de mandos y la pantalla del sistema digital forman una sola curvada y orientada hacia el conductor. Ambas secciones tienen un tamaño de 12,3 pulgadas. El manejo del sistema es bastante intuitivo, aunque el navegador presenta una combinación de colores que podría diferenciarse más entre sí.

El cuadro de mandos digital no es de serie.

Los controles situados bajo la pantalla multimedia son táctiles salvo en el caso de las ruedas que controlan la temperatura del climatizador. No obstante, su tacto es diferente al de ésta.

En la consola central aparece un selector de marchas en el caso de las versiones automáticas que actúa de forma electrónica, y no conectado a la transmisión. Su diseño recuerda sin dudarlo al del Kia Sorento. En esta zona también se encuentra el selector de modos de conducción. El negro piano manda aquí, un material que resulta complicado de mantener limpio.

El freno de estacionamiento se encuentra a la izquierda del volante, y no en la consola central.

El volante es deportivo y achatado en su zona más baja en el caso de las versiones GT-Line, las mismas que incluyen unos asientos específicos. También presentan los revestimientos del techo en negro.

En general se trata de un habitáculo de alta calidad tanto en lo que se refiere a la percepción como a la práctica. Un punto por debajo se puede situar la insonorización del habitáculo. Sin llegar ni mucho menos a ser deficiente –está lejos de ello–, se notan más de lo esperado los ruidos generados por la rodadura y el viento.

Se incluye punto de carga inalámbrica para móviles de forma opcional, así como varios puertos USB, tanto A como C.

El maletero tiene una capacidad de entre 526 y 591 litros según la versión. La que menos ofrece es la Diesel ‘mild-hybrid’, y la que más la de gasolina sin electrificar. El híbrido autorrecargable se acerca mucho a esta última con 587 litros.

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KIA SPORTAGE 2022: EQUIPAMIENTO

El Kia Sportage 2022 cuenta con un paquete de tecnologías de asistencia a la conducción –ADAS– que puede llegar a incluir elementos como un asistente para evitar colisiones frontales con posibilidad de frenada automática de emergencia en caso de que el conductor no reaccione a la advertencia de un peligro inminente, el asistente de autopista que interviene en la dirección y la velocidad del vehículo durante la marcha de tal modo que es capaz de estar centrado en el carril y de mantener la distancia con el coche precedente, el control de crucero adaptativo capaz de regular la velocidad a las circunstancias de la vía, de tal modo que el coche aminora por sí solo cuando detecta que se aproxima una curva o un asistente de punto ciego que interviene en los desplazamientos laterales y el aparcamiento.

La gama del Sportage en España se estructura en cuatro acabados y dos paquetes. El primero de los acabados se llama Concept e incluye llantas de 17 pulgadas, asientos traseros plegables en proporción 40/20/40, pantalla de 4,2 pulgadas en el cuadro de instrumentos, climatizador bizona, sensores de luz y lluvia, barras en el techo y freno de estacionamiento eléctrico.

El acabado Drive incluye el cuadro de mandos digital de 12,3 pulgadas con navegador, dos tomas de USB en la fila trasera, los faros antiniebla de led y sensores tanto en la parte delantera como en la trasera. El acabado Tech suma llantas de 18 pulgadas, faros full led, asientos eléctricos, sistema de arranque electrónico y llave inteligente y cargador inalámbrico.

El tope de gama es el acabado GT-Line dispone llantas de aleación de 19 pulgadas, techo panorámico, techo negro, tapicería exclusiva, asientos deportivos delanteros ventilados, levas en el volante y equipo de sonido Harman Kardon.

El Pack Design se puede añadir al acabado Drive con llantas de 18 pulgadas y el cuadro de mandos de 12,3 pulgadas. Por su parte, el Pack Luxury se basa en el acabado Tech para añadir techo panorámico, cámara de visión de 360 grados, control de crucero adaptativo, sistema de prevención de colisiones al salir de aparcamientos, sistema de previsión de colisiones frontales en intersecciones y asistente de ángulo muerto.

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KIA SPORTAGE 2022: MECÁNICA

El Kia Sportage 2022 está disponible con motores de gasolina, Diesel, un híbrido y un híbrido enchufable. De los motores de combustión existe versiones convencionales y también ‘mild-hybrid’.

En gasolina existen tres versiones del mismo 1.6 T-GDI, una de combustión convencional y dos ‘mild-hybrid’. Las dos primeras tienen 150 caballos y de serie vienen con cambio manual de seis marchas y con cambio manual inteligente –se llama iMT y presenta ciertas peculiaridades como el permitir avanzar a vela– también seis velocidades respectivamente. La unidad electrificada también puede equipar cambio automático DCT de doble embrague de siete relaciones. En todo caso son unidades de tracción delantera. Por último, el segundo de los ‘mild-hybrid’ entrega 180 caballos, tiene cambio automático de serie y es de tracción total.

En Diesel la oferta comienza con un 1.6 CRDI de 115 caballos con cambio manual de seis marchas y tracción delantera. Por encima queda el mismo 1.6 CRDI con sistema ‘mild-hybrid’ y 136 caballos de potencia. Puede equipar el cambio iMT o el DCT y puede ser tanto de tracción delantera como total.

El Sportage híbrido tiene como base térmica el motor 1.6 TGDI de gasolina, mientras que la parte eléctrica se alimenta de una batería de 1,49 kilovatios hora de capacidad. La potencia total del conjunto es de 230 caballos. Se puede pedir tanto con tracción delantera como total, mientras que el cambio es siempre automático de seis velocidades por convertidor de par.

El híbrido enchufable tiene el mismo motor de combustión y una batería de 13,8 kilovatios hora de capacidad. La potencia total del conjunto es en este caso de 265 caballos. El propulsor eléctrico desarrolla por sí solo 91 caballos. La autonomía eléctrica es de 70 kilómetros. El cambio es automático de seis velocidades por convertidor de par.

La potencia de recarga máxima que admite la batería del híbrido enchufable es de 7,2 kilovatios. Si se utiliza, el tiempo necesario para recargar la batería es de casi dos horas.

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KIA SPORTAGE 2022: IMPRESIONES DE CONDUCCIÓN

Hemos probado cuatro versiones del nuevo Kia Sportage, en una primera presentación la híbrida autorrecargable y la de gasolina ‘mild-hybrid’ de 150 caballos con cambio automático, ambas de tracción delantera, y en una segunda la Diesel ‘mild-hybrid’ y la híbrida enchufable, ambas de tracción total.

En primer lugar vamos a hablar de la híbrida autorrecargable y de la de gasolina ‘mild-hybrid’. La concepción del motor y la diferencia de peso entre ambas, si bien no es especialmente elevada –1.580 contra 1.649 kilos–, hace que la dinámica del SUV varíe ligeramente según se escoja una mecánica u otra, pero la esencia se mantiene. El Sportage tiene argumentos más que suficientes como para convertirse de nuevo en uno de los actores principales de entre los C-SUV. Su desempeño comercial no tendría por qué envidiar al que tiene el Hyundai Tucson.

El Sportage no es un SUV especialmente blando en cuanto a suspensiones, pero eso no afecta negativamente al confort, ni en autopista ni en ciudad. Y es lógicamente un punto positivo a la hora de encarar carreteras viradas, eso sí, sin olvidar del tipo de vehículo del que se trata. En este sentido la versión de gasolina se siente más ágil. Se puede concluir en este apartado que el todocamino coreano cumple como mínimo con notable en cualquier terreno.

La versión híbrida sorprende más en cuanto a empuje. Lógicamente son 230 caballos contra los 150 del gasolina ‘mild-hybrid’. Pero no es eso lo que más se agradece en el día a día, sino su suavidad. Las constantes transiciones entre lo eléctrico y lo de combustión no se perciben. Salvo que se active el modo de conducción más deportivo, claro. En ese caso la dirección también adquiere un tacto más firme, aunque ni de esta forma ni en el resto de modos de conducción llega a ofrecer unas sensaciones tan naturales como, por ejemplo, las que aportan los vehículos del Grupo Volkswagen. Esto, no obstante, es algo que sucede por norma general con todos los coches del Grupo Hyundai y que además depende mucho de las preferencias personales de cada conducto

El recorrido hecho durante la prueba con el Sportage híbrido fue la mayor parte por autopista y una menor por carreteras secundarias y algún pueblo. No es el escenario ideal para evaluar el consumo de carburante, que en nuestro caso y tras 190 kilómetros se situó en 7,2 litros a los 100 kilómetros. La cifra homologada para la versión que condujimos es de 5,8 litros, de tal forma que aún hay margen de mejora.

Por su parte, el motor de gasolina de 150 caballos con apoyo ‘mild-hybrid’ es adecuado para el Sportage. No obstante, en las aceleraciones más contundentes requiere la entrada en acción de marchas más cortas para reaccionar con brío. Quizá por ello el consumo, en una prueba de similares características a la del híbrido aunque de unos 100 kilómetros, se disparó ligeramente por encima de los 8 litros. En este caso la cifra homologada es de 6,6, siempre con el acabado GT-Line.

El Sportage dotado de motor Diesel ‘mild-hybrid’ tiene un comportamiento dinámico bastante similar al anterior –el peso en esta ocasión es de 1.676 kilos–, aunque lógicamente se nota más fuerza en el motor desde bajas vueltas y se puede obtener un consumo menor. Durante los casi 100 kilómetros de recorrido que hicimos con esta versión del coche dotada de tracción total obtuvimos una media de 6,7 litros a los 100 kilómetros. Parece, desde luego, una opción más lógica para aquellos compradores que vayan a recorrer bastantes kilómetros a lo largo del año. Peca, eso sí, de lo mismo que el Sportage de gasolina probado. Su cambio automático DCT es algo brusco al arrancar y lento cuando, en marcha, se pisa a fondo el acelerador y se requiere el descenso de varias marchas.

Respecto al híbrido enchufable se nota un comportamiento dinámico algo más torpe en carreteras con curvas, algo lógico si se tiene en cuenta que supera por poco los 1.900 kilos, además de un tacto de freno no especialmente preciso tal y como sucede en todos los vehículos equipados con esta tecnología. En los Sportage ‘mild-hybrid’ tampoco es perfecto, pero sí mejor.

La gran fortaleza del PHEV llega, lógicamente, si se aprovecha como es debido la parte eléctrica. Con la batería cargada al 100% el ordenador de a bordo marcaba una autonomía eléctrica de 55 kilómetros. Hicimos unos 30 en zonas urbanas y carreteras secundarias sin activar el motor de combustión –hay un selector para ello y es posible siempre a velocidades legales– y al término de los mismos marcaba 24. Eso nos hace pensar que es viable hacer la gran mayoría de trayectos diarios de cada uno sin gastar combustible. Pasado ese recorrido, hicimos otro similar mientras alternábamos los modos automático e híbrido –el primero elige automáticamente cuándo conectar el motor de combustión y el segundo actúa como si fuese un híbrido normal, algo que sucede forzosamente cuando se agota la batería– y el gasto de carburante fue de 4,1 litros a los 100 kilómetros –dato obtenido sin reiniciar el ordenador de a bordo–.

En resumen, la nueva generación del Kia Sportage supone un importante paso hacia adelante en todos los sentidos respecto a la precedente, lo que unido a una gama mecánica amplia como pocas que sólo deja de lado la total electrificación hace de él un producto redondo válido casi para cualquier tipo de cliente.

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KIA SPORTAGE 2022: PRECIO

El Kia Sportage 2022 se vende en España desde 23.500 euros con el motor de gasolina de 150 caballos sin electrificar y de la mano del acabado Concept. Con el acabado Drive el precio aumenta a 26.679 euros. Estos dos acabados son los únicos que se pueden asociar tanto a este mecánica como a la Diesel de 115 caballos, caso en el que las cifras aumentan, respectivamente, hasta 26.576 y 28.976 euros.

El 1.6 de gasolina ‘mild-hybrid’ de tracción delantera cuesta 27.679 euros con el acabado Drive y 30.579 con el Tech. Este último es del que parten las versiones con cambio automático y cuesta 32.679 euros para el tracción delantera y 38.729 para el total. En el caso de elegir el acabado GT-Line los precios ascienden a 37.779 y 44.307 euros.

El Diesel ‘mild-hybrid’ manual de tracción delantera acepta el acabado básico desde 28.176 euros. Para adquirir este motor con los acabados Drive o Tech hay que desembolsar un mínimo de 30.576 y 33.476 euros. Ese mismo motor y sistema de tracción con cambio automático es compatible con los acabados Tech y GT-Line con un precio, respectivamente, de 35.576 y 40.676 euros. El manual de tracción total sólo se vende con el acabado Tech desde 36.376 euros, mientras que el automático de tracción total acepta el Tech desde 38.476 euros y el GT-Line a partir de 44.276.

El híbrido cuesta 31.450 euros con el acabado Drive, 35.126 euros con el Tech y 40.226 con el GT-Line. Por su parte, la versión de tracción total parte de 38.026 euros con el acabado Tech y desde 43.826 con el GT-Line.

Los paquetes Design y Luxury cuestan 950 y 1.700 euros respectivamente.

El híbrido enchufable parte de 40.750 euros para el acabado Drive, de 44.365 para el Tech y de 50.165 para el GT-Line.

Todos los precios tienen incluidos descuentos de la marca.

Fuente: Soy Motor.com

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